Los juegos de ritmo “son” mis juegos. Desde los clásicos y accesibles como Dance Dance Revolution, Pump it Up, Project Diva y pasando a otros para llevar como el Rhythm Heaven y otros bien relajados como Lumines, “son” lo que uso para el desestrés y recomiendo; Everhood: Eternity Edition entra en esta categoría, aunque más que relajarte, te va a estresar y recompensar por ello.
Tal y como algunas personas lo describen, Everhood es una mezcla de Undertale con el género musical (juegos de ritmo, pues). No he jugado Undertale y sólo conozco algunas de las canciones y lo dinámico de sus combates, y si estás igual que yo, déjame decirte que no necesitas conocer absolutamente nada previo para disfrutarlo.
Everhood: Eternity Edition: Muere con un gran soundtrack
Everhood: Eternity Edition ya contaba con un montón de buena música, pero ahora, se han sumado más de 15 temas de grandes compositores de la industria de los videojuegos, entre los que destacan Disasterpiece, David Wise y la maestra Manami Matsumae. No jugué la primera versión, pero vaya que esto se siente súper completo y súper digno de tu dinero.
Everhood nos cuenta su historia a través de diferentes personajes que, aunque parecen muy sencillos y sacados de la mente de alguien que estaba muy feliz bebiendo en compañía de sus amigos, tienen lo suficiente para darte miedo, provocar simpatía o incomodidad, todo al mismo tiempo. Realmente es algo que sólo entenderás una vez que lo juegues. No hay razón para hacerte spoilers.
Sobre la historia, manejaremos a una marioneta llamada Red, que después de que le robaran su brazo, deberá emprender un viaje para… pues para recuperarlo, y por supuesto, descubrir más acerca de su propósito en la vida, todo esto mientras se relaciona con monstruos, Dioses, fans del baile y de la fiesta, cadeneros de mala muerte… un montón de personajes que de verdad, te van a sacar muchísimo de onda.
Sobre la manera de jugarse, nos encontramos con un juego que se mueve de forma muy similar a títulos como Final Fantasy / Chrono Trigger / casi cualquier RPG de la vieja escuela, explorando diferentes zonas en un mapa, delimitadas por las clásicas paredes invisibles o por caminos que están cuidadosamente delimitados. Esto será en la primera fase, donde además podrás hablar con otros personajes y conocer más de Everhood.
Donde se pone bueno es a la hora de las peleas contra los personajes o jefes, pues nos encontraremos en una especie de campo con algunas marcas como si fueran los trastes de una guitarra (o una pista de Guitar Hero). Aquí podrás moverte de izquierda a derecha o saltar, y en algunos escenarios, hasta devolver golpes para dañar o ganarle al rival.
Aunque en papel suena bastante sencillo, el juego pone diferentes distorsiones visuales y uno que otro truco para aquellos que se guíen enteramente de la vista. Recuerda que es una aventura musical, entonces siente el ritmo, no lo sobrepienses, y es probable que no mueras tanto.
Un juego que puedes ver, sentir y escuchar
Everhood: Eternity Edition es difícil de explicar sin arruinarte la experiencia. Es algo que debes experimentar y que de entrada, aquí en esta página y con mi reseña, te digo que el dinero por este viaje sensorial vale muchísimo la pena.
Everhood no sólo nos muestra el surrealismo a través de la historia y sus personajes, sino con diferentes gimmicks que dejarán sorprendido más de una vez; uno de ellos es el detalle de las luces del control del DualSense, que aunque para muchos no signifique nada, aquí pueden ser la diferencia entre derrotar a un jefe o repetir un gran tramo de la fase.
Everhood: Eternity Edition es uno de los mejores juegos que he jugado este año, y que vale la pena probar, jugar y terminar para sentir una satisfacción única por superar un gran y placentero reto.
*Agradecemos al equipo de relaciones públicas de Foreign Gnomes y a Blitworks por el código para reseñar este título

