RESEÑA: ‘Gylt’ – El brillo de la niñez oscurecido por el mayor enemigo de la infancia: el Bullying
La propuesta actual de videojuegos es bastante diversa, sin embargo, debemos admitir que, de un tiempo acá, se saturó de ciertos géneros en específico. Afortunadamente, en la mayoría de estas situaciones no “salió mal” (entiéndase, por ejemplo, como la reciente oleada de remakes / remasters de videojuegos), así que Gylt llega como un aire fresco para que puedas pensar en algo más.
Tequila Works finalmente tiene la oportunidad de presentar Gylt al mundo. Este título estaba entre la alineación de Google Stadia, el servicio de gaming en la Nube de Google, que, como sabemos pues… bueno, ya fue. Ahora, este título de horror / supervivencia / thriller tiene un nuevo público al cual cautivar, empezando por mí.

A lo largo de unas 8-10 horas, empatizaremos con Sally, nuestra protagonista, en la dura misión de encontrar a una persona desaparecida, a la que aparentemente, todo mundo olvidó, incluso, quizá sus padres…
Gylt es el resultado de combinar la ambientación de los mejores juegos del género de horror y suspenso.
Gylt: una historia que no todos podrán digerir
Antes de entrar de lleno a la historia, hay que hablar de lo bien trabajada que está la ambientación de Gylt. De entrada, nos ponen en una especie de pueblo minero lleno de nieve, donde los abrigos gruesos son el estándar para todas las edades. La oscuridad de la noche es pesada y la nieve cada vez es más densa, peligrosa para todas las personas, de todas las edades y de todos los tamaños.

Los videojuegos que tratan algún problema mental o social, comúnmente, no tienen tanto foco como aquellos que sólo se crean con el mero propósito de entretener. Claro está, hay excepciones como Life is Strange. Twin Mirror y Celeste, ambas propuestas que manejan algunos mensajes sobre la importancia de la salud mental, la confianza, la empatía y demás. Gylt se une a esta lista de títulos que destacan entre los demás no sólo por su mensaje, sino por mezclar buenas mecánicas de sigilo, survival horror, suspenso y acertijos.
Como lo mencionamos antes, la ambientación de Gylt tiene mucho que ver para que diga lo anterior. Prácticamente puedes sentir el frío gracias a sus gráficos tan bien detallados, que te meten en la atmósfera apenas inicia el juego y tomas el control. Sin bromear, el jugarlo en días nublados, con audífonos y tomando chocolate caliente es lo mejor que pude hacer, después de todo, no es una trama fácil de digerir.

Sin entrar en muchos spoilers, Sally estará buscando por todo el pueblo a su prima Emily, que lleva mucho tiempo perdida y ha sido olvidada por todo mundo, quizá incluso por sus familiares, a excepción de la protagonista. Llueva, caiga nieve o relampaguee, debemos continuar con nuestra labor, hasta que aparece uno de los enemigos más grandes de cualquier niño de diez o doce años: otros niños, de mayor edad. Tras una persecución, nuestra bicicleta queda arruinada y con ella, toda posibilidad de regresar a la ciudad para continuar con nuestra misión. Ahora lo importante es volver, pero el abuso continúa y terminas en una especie de cruce alterno a otra realidad.
Un juego donde siempre te sentirás vulnerable
En esta realidad alterna, podremos ver varios elementos que representan diferentes “miedos” y sentimientos que una persona que sufre de abuso psicológico experimenta. Por supuesto, todo esto se irá expandiendo poco a poco en diferentes locaciones, y nos dejará en claro que la aventura que estamos jugando no nos llevará por un camino de rosas, sino por uno espinado que nos hará pensar en nuestras decisiones de vida, e incluso, sobre los conocimientos y la empatía que transmitimos a las generaciones futuras (a los niños, pues).

Si bien tenemos algunas opciones para defendernos, como usar nuestro entorno o una lámpara para deslumbrar a nuestros enemigos, realmente el juego te pedirá que busques otro tipo de soluciones para sortear las dificultades en el juego, desde esconderte, crear distracciones o simplemente correr lo más rápido que puedas hasta un lugar seguro (con limitantes, para que no abuses).

A pesar de lo anterior, el juego subestima un poco al jugador, o, quizá, simplemente lo hace accesible para todos al darnos recursos suficientes para jugar de la manera que más nos convenga, lo que más que una falla, considero un acierto. Como tal, no hay algo negativo que sacar de Gylt, quizá muy a gusto personal, que es un juego relativamente corto y lo anterior, que a veces para un jugador más experimentado, este exceso de accesibilidad pueda hacer que la aventura sea más fácil.

Aunque no hemos ahondado en la historia (e incluso considero incorrecto hacerlo), sí te puedo asegurar que es uno de esos títulos que sí o sí debes experimentar en toda tu vida. Es importante que lo hagas. Es importante que tengas este mensaje y que justo, seas parte de aquellos que abrieron su corazón a un videojuego que sí cuya temática es cruda y dura como la realidad misma. Es de esas obras que tienes que recomendar y ser parte del “boca a boca” de experiencias que debes tener sí o sí.
Hazte un favor. Diez horas no son nada. Diez horas a cambio de lo que podrás aprender de esto y lo que quizá tú puedas transmitir a nuevas generaciones, valen mucho la pena. Si no te convence lo anterior, piensa en si te gustan películas como Coraline, Kubo, El Extraño Mundo de Jack y eres #TeamFrío. Es un combo completamente ganador.
*Agradecemos al equipo de Tequila Works por el código proporcionado para realizar esta reseña (PlayStation 5)











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