RESEÑA: ‘Mika and the Witch’s Mountain’ – Ojalá repartir paquetes fuera así de relajante
Los videojuegos son una forma de entretenimiento muy efectiva, pero también pueden llegar a ser el lugar seguro de algunas personas. Los cozy games están ganando terreno en la industria mientras que este medio se vuelve más mainstream. Mika and the Witch’s Mountain es una nueva propuesta en este campo.
Este juego te invita a pasar un buen rato sobrevolando en tu escoba una pequeña isla a la vez que chambeas entregando paquetes. Los gráficos bonitos, los controles sencillos y la buena ambientación te permiten quedar inmerso en este mundo por un buen rato, convirtiéndose en una buena opción si te quieres alejar del mundo real un rato.
Yo venía a aprender magia, no a chambear
Mika and the Witch’s Mountain nos pone en el papel de Mika, quien llega a esta isla en búsqueda de convertirse en una bruja. En el punto más alto de la isla se encuentra la bruja que será la maestra de Mika, logras llegar a este lugar, pero una de sus pruebas sale mal y terminas cayendo hasta el punto más bajo de la isla.
Afortunadamente estás cerca de una pequeña aldea en donde podrás iniciar tu viaje al pico de la isla. Aquí conseguirás trabajo repartiendo paquetes a lo largo de la isla, para así ganar unos cuantos pesitos que te servirán para ir mejorando tu escoba y así poder volar de regreso con tu maestra.

Captura: Yael Cantero/Chibig
Mika and the Witch’s Mountain es un juego sencillo narrativamente. La historia principal es fácil de seguir, pero también vas a ir conociendo a los habitantes de la isla mientras les vas entregando sus paquetes. Además de que también te puedes ir a explorar la isla para familiarizarte con ella y encontrarte con algunas sorpresas.
La historia es corta, pero el mundo es bonito y andar volando por el mapa es entretenido, por lo que es una aventura disfrutable. Lamentablemente, la cantidad de contenido que el juego ofrece es poca, por lo que te vas a quedar sin cosas por hacer, y regresar al juego sólo para andar volando sin rumbo pues no suena tan atractivo.

Captura: Yael Cantero/Chibig
Vuela, vuela
Al inicio de Mika and the Witch’s Mountain, vas a estar algo limitado de las cosas que puedes hacer, así como a las zonas a las que puedes acceder. Mientras vas avanzando en el juego, podrás hacer más cosas y llegar a lugares más ‘complicados’. Pero en todo momento vas a disfrutar de andar volando sobre tu escoba.
La verdad es que al inicio cuesta algo de trabajo acomodarte a los controles, y no es porque sean complicados, más bien es por cómo se controla el vuelo, puede parecer que no es tan intuitivo, pero sólo requiere algo de práctica para dominarlo. Una vez que le agarras la onda, no vas a querer bajarte de la escoba.

Captura: Yael Cantero/Chibig
La sensación del vuelo en Mika and the Witch’s Mountain está muy bien lograda, y lo que puedes hacer tiene sentido dentro del mundo del juego. No es como que sea un simulador de vuelo para meterle cosas complicadas, se siente bien y trae lo necesario para cumplir con su rol dentro del juego.
Andar repartiendo los paquetes también tiene su chiste, pues tienes que andar cuidando que no se dañe el paquete, se moje o que llegue a tiempo. Así que tiene un poco de desafío, y si aún no te acomodas a los controles, pues te puede llegar a frustrar un poco. Aunque en sí es algo «sencillo».

Captura: Yael Cantero/Chibig
Mika and the Witch’s Mountain te relajará
Como comenté al inicio, Mika and the Witch’s Mountain es un buen juego para escaparte de la realidad por un rato. El vuelo, los personajes, el apartado visual…todo coopera para ofrecer una experiencia muy chill. Haciéndolo perfecto para pasar el un rato ameno.
Lo único que podría reclamarle al juego es su corta duración y un poco sobre sus controles que al inicio no llegan a ser tan intuitivos. Aún así el rato que pasas dentro es bastante amigable y, hasta llega a ser relajante. Así que, a pesar de estas «carencias», todo resulta muy bien.

Captura: Yael Cantero/Chibig
Como te podrás imaginar, Mika and the Witch’s Mountain se puede sentir algo repetitivo, pues sólo es andar paseándote y entregando paquetes. Tiene algunos puzzles que le llegan a dar un poco de variedad a la experiencia, pero no tienen un gran impacto a la experiencia, es más, hasta te dejan con ganas de que hayan más.
Este juego es bueno si llegas con la idea de que es algo tranquilo, en donde puedes meterte para matar algo de tiempo, disociarte un poco y disfrutar de la ambientación. También podría ser una buena experiencia para algún pequeño que se esté adentrando al mundo de los videojuegos.

Mika and the Witch’s Mountain. Captura: Yael Cantero/Chibig










