En los inicios del gaming era común ver que las empresas lanzaran varios plataformeros de ‘mascotas’, donde el punto no sólo era crear un buen juego, sino también mostrar a un personaje carismático que se ganara al público, para así empezar a crear más cosas alrededor de él. Cada propuesta mostraba mecánicas diferentes, para así ir abarcando terrenos diferentes.
Las mascotas ya están definidas, por lo que es raro ver nuevas propuestas de este tipo -después de años, hemos presenciado el origen de otra con Astro Bot-. Aquí es donde entra Nikoderiko: The Magical World, reúne todo los puntos fuertes de los juegos de este tipo para rendirles un digno homenaje, aunque dejando atrás su propia identidad.
Un nueva aventura
En Nikoderiko: The Magical World seguimos a Niko y Luna, unas mangostas que están en busca de una nueva aventura. En este viaje llegan a a una misteriosa isla en donde descubren una misteriosa reliquia, pero Grimbald de la Compañía de Gemas Cobring logra quitárselas.
Ahora, nuestros protagonistas deberán de ir en contra de Grimbald y sus secuaces para recuperar el tesoro que era suyo, a la vez que ayudan a los habitantes de esta isla para evitar que esta compañía de adueñe de estas tierras.
La historia de Nikoderiko se va desarrollando mediante algunas cinemáticas y un poquito de diálogo entre personajes. Todo se siente fluido por lo que no se rompe el ritmo del juego, lo cual es importante dado que al ser un plataformero, la velocidad es un punto fuerte de la experiencia.
Como es costumbre en este género, vas a viajar por diferentes ‘mundos’. Estos presentan su propia estética y los niveles que conforman se aprovechan de ella para irle variado un poco al gameplay para que no se sienta repetitiva la experiencia.
Captura: Yael Cantero/VEA Games
Nikoderiko te transmite un sentimiento familiar
Varias de las mecánicas que vas a encontrar en Nikoderiko están inspiradas en otros grandes juegos del género, como Donkey Kong y Crash Bandicoot. Si eres fan de esas franquicias, te vas a sentir cómodo en esta aventura. Esto hace que el juego sea llamativo para varios, pero a la vez es una de sus debilidades.
Este título juega con los diferentes planos, en algunos niveles se hace una buena transición entre el movimiento en 2D y 3D. Haciendo que el dinamismo se mantenga, porque no todos los niveles presentan dinámicas diferentes, pero haciendo este cambio de plano hace que no te aburras del nivel.
Captura: Yael Cantero/VEA Games
Además, Nikoderiko va implementando varias mecánicas interesantes, que van desde los clásicos niveles de agua hasta cosas como ir sobre un carro de mina. Como mencioné, aprovecha muchas de las mecánicas fuertes de otros juegos, hasta de los niveles de persecución que hemos visto en los Crash.
Este juego va cambiando alternando las mecánicas entre niveles, con esto logra mantenerte enganchado en el juego. También dentro de los niveles hay unos coleccionables y áreas ocultas con los cuales te invitan a que explores cada rincón y que los vuelvas a pasar para conseguir todo.
Captura: Yael Cantero/VEA Games
No te vas a aburrir
Nikoderiko está hecho para que te pases un buen rato si es que eres fan de esté género, tiene todo lo necesario para hacer que los niveles no se sientan repetitivos. Además, el peso de mantenerte entretenido también cae sobre Niko y Luna, quienes presentan una buena dinámica y sus diálogo son divertidos.
Este juego también presenta un modo coop de forma local, en donde un jugador controlará a Niko y el otro a Luna. La dinámica de los niveles se mantiene, por lo que jugarlo solo o acompañado no afecta en la experiencia general, sólo en la personal pues jugar cosas con amigos siempre va a ser más divertido -como en el Super Mario Bros. Wonder-.
Captura: Yael Cantero/VEA Games
También tienes la opción de elegir a cuál de los protagonistas quieres controlar, no cambia en nada el gameplay, pero está perfecto tener esta opción. Otro de los detalles interesante de Nikoderiko es que puedes invocar a las diferentes monturas cuando quieras -si es que tienes disponible en tu inventario-.
Este juego es bonito visualmente y cuenta con detalles interesantes que te invitan a seguir jugando. Algunos de los objetos que encuentras en los niveles te sirven para desbloquear arte conceptual del juego y cosas por el estilo. Además de que la música de fondo también aporta bastante a la experiencia.
Captura: Yael Cantero/VEA Games
Nikoderiko no logra transmitir lo más importante
A pesar de que Nikoderiko implementa perfectamente las mecánicas de los clásicos del género, a la vez que nos presenta un mundo colorido y bonito que aprovecha su apartado gráfico, y que la música también tiene su toque especial. Hasta los protagonistas son carismáticos, todo está bien pero tiene un problema importante.
Siento que el juego no logra mostrar su propia personalidad, trataron de emular a los demás juegos que se olvidaron de darle su propio toque. En un género como los plataformeros de mascotas, siento que esto es lo importante, tener algo que te diferencie de los demás para que se te asocie con eso.
Captura: Yael Cantero/VEA Games
Fuera de este problema de identidad, Nikoderiko logra su cometido de ser un juego divertido. Sobre todo porque vas a encontrar varias cosas icónicas del género, todo lo bueno reunido en un lugar. Lo mejor es que es una experiencia que puedes compartir con alguien más de forma local.
Este juego logra entretenerte dentro y fuera de los niveles, con su buen uso de las mecánicas y su forma de irlas distribuyendo en los niveles para evitar que se sienta repetitivo. Las situaciones y los personajes también te harán pasar un buen rato con su carisma, así que todo está planeado para que te diviertas.
Captura: Yael Cantero/VEA Games

