RESEÑA: ‘Sand Land’ – Una forma diferente de vivir esta historia de Akira Toriyama
Bandai Namco, por alguna razón, decidió traer de vuelta una mini serie escrita por Akira Toriyama hace bastante años. Sand Land ha estado recibiendo mucha atención, pues además de videojuego también estrenaron un anime e incluso hay planes para el lanzamiento de una película.
Tanto el anime como el videojuego presentan la misma historia, pero contada de diferente forma, con algunos cambios para que se adapte mejor a cada formato. Este juego, siento que es la mejor forma de disfrutar la historia, pues te deja conoce más sobre el mundo, los personajes y, también te deja utilizar muchos vehículos.
En busca del agua
La situación de Sand Land es la misma que se vive en mi glorioso Ecatepec: no hay agua. Los pueblos pertenecientes a esta región batallan por conseguir agua, pues el gobierno la vende bastante cara. Este problema hace que los humanos y los demonios formen una inesperada alianza para buscar el Manatial Legendario.
En este viaje se lanzan Belcebú, príncipe de los demonios, así como el demonio Ladrón y el sheriff Rao. En el viaje se van conociendo más sobre ellos, a la vez que más gente los empieza a apoyar en su causa. También descubren algunos secretos que el gobierno ha estado ocultando.

Captura: Yael Cantero/Bandai Namco
Como lo mencionamos arriba, este juego cuenta la misma historia del anime, aunque si ya lo viste, el juego puede ayudar a que profundices más algunos detalles del mundo de Sand Land. Yo terminé el anime casi a la par de que empecé a jugar, y hasta siento que lo disfruté más, pues ya le tenía cierto cariño a los personajes.
Además de los personajes carismáticos y las situaciones graciosas que llegan a pasar -trae todo el sello de Toriyama-, este juego cuenta con bastante acción en donde los protagonistas son los diferentes vehículos que puedes utilizar.

Captura: Yael Cantero/Bandai Namco
Muévete con estilo por Sand Land
Posiblemente la mecánica que tiene más peso dentro de Sand Land es la de los vehículos, pues estos no sólo te ayudan a recorrer el gran mapa del juego, también te sirven para combatir contra las diferentes criaturas que lo habitan. No son sólo de adorno, pues hay diferentes tipos y cada uno te va a servir para alguna ocasión.
Los vehículos los puedes modificar para cambiarles las armas que traen, así como instalarles algunos modificadores para que vayan más rápido, hagan más daño, entre otras opciones. Esto le agrega una buena capa de personalización para que sientas que siempre es lo mismo, sobre todo porque puedes tener varios.

Algo que me gustó bastante es que Sand Land te ofrece una variedad de vehículos, que van desde el icónico tanque que ves en todos los promocionales, hasta motos con fuscas pegadas. Los diseños son llamativos y traen todo el estilo del Toriyama, incluso algunos se parecen a otros que hemos visto en sus diferentes obras.
La que troca traigas es importante, porque, aunque todas sirvan para moverte, algunas cuentan con algunas características únicas que te servirán para pasar por algunas zonas específicas. Por ejemplo, el jump-bot es un vehículos que trae como piernas con las cuales puedes saltar para llegar a zonas altas. Una chulada.

Desata el poder de los demonios
Aunque Sand Land se centra en los vehículos, también podrás controlar a Belcebú y combatir con él, también llegar a controlar a otros personajes, pero sólo es por algunos pedazos del juego. El príncipe de los demonios muestra sus diferentes poderes en los combates, aunque no lucen como deberían.
El combate cuerpo a cuerpo no me convenció mucho, cuentas con las acciones que te esperarías, como activar habilidades, golpear, saltar y esquivar. Lo malo es que no se siente tan fluido como se esperaría, aunque algunas animaciones de las habilidades sí me gustaron, pero fuera de eso no me agradó mucho.

Captura: Yael Cantero/Bandai Namco
Otro de los puntos que me gustó de Sand Land es que cuenta con algunas secciones de plataformas, el cual se siente bien, pues los movimientos son los suficientemente precisos como para que no se te dificulte pasar estas secciones.
Lo mejor de esto es que no se limita sólo a Belcebú, pues también encontrarás algunas secciones en las que deberás de utilizar los vehículos. Esto hace que se sienta una sinergia muy buena entre los vehículos y los personajes, haciendo que ambos se sientan necesario y que no sólo están ahí sólo por guapos.

Captura: Yael Cantero/Bandai Namco
La mejor forma de vivir esta historia
Sé que ya lo he dicho, pero el juego de Sand Land se me hace la mejor opción, hasta ahorita, para vivir esta obra de Akira Toriyama. No sólo profundiza más en algunas partes de la trama y en el desarrollo del mundo, sino que lo hace de una forma muy dinámica.
No se siente como uno de esos juegos que lanzaban antes para promocionar películas, esto es una experiencia completa e independiente que tiene su propio encanto. Aunque el anime también tiene lo suyo, pues utiliza la característica animación 3D de la última película de Dragon Ball Super.
El juego se centra mucho en los vehículos y el combate cuepo a cuerpo no es tan bueno, así que sería importante evaluar estos factores para que veas si este juego tiene lo necesario para hacerte pasar un buen rato. Aunque siento que es algo que cualquiera puede sentarse y disfrutar.
No hay nada que te impida disfrutar del anime y del juego de Sand Land, yo lo hice y me la pasé bien en ambos casos. Falta ver qué nos muestran en la película, aunque la verdad es que dudo que se una adaptación más de esta historia, tal vez muestren algo nuevo. Sólo queda esperar.

Captura: Yael Cantero/Bandai Namco











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