Corría el año 2022 y más de uno quedamos asombrados con el tráiler de The Plucky Squire, ya que nos mostraba un mundo de cuento en donde se podía romper literalmente la cuarta pared, ya que el protagonista del mismo podía salir de su mundo (en este caso, de un cuento) a la realidad. Es decir, pasar del 2D al 3D.
Fuera de eso, la primera impresión que nos dio fue algo parecido a lo que llegamos a ver en Super Mario Odyssey, pero llevándolo a su propio estilo. Pasaron dos largos años para poder jugar The Plucky Squire y la verdad valió mucho la espera.
Vive el cuento a tu manera
En The Plucky Squire nos ponemos en los zapatos de J, el protagonista del cuento (y del juego), quien en compañía de su amiga Violeta y su amigo Crash (suena a referencia…), son los encargados de traer la paz al Reino de Moyo haciéndole frente al villano Grumpiñon, en donde el héroe siempre ganaba y el mal siempre perdía. Tal cua, como cuento para niños, o al menos eso hasta que un día al puro estilo de Toy Story, Grumpiñon se da tinta de que viven en un cuento y se hace del poder de la metamagia para así cambiar la historia del mismo cuento, eliminando al problema de raíz: expulsando a J de la propia historia.
A pesar de que pueda sonar a cliché, si nos ponemos a pensar en los juegos de plataforma o aventura, ninguno se salva de tener estos elementos convencionales. Pero bueno, sin más, esta parte nos ayuda como introducción a la mecánica de poder entrar y salir del cuento de El Escudero Valiente (entre comillas, porque sí necesitas de unos portales para realizar esta acción).
Las palabras tienen peso
The Plucky Squire tiene un gameplay que se distingue de otros con varios de sus elementos, principalmente, por la mecánica del libro donde se desarrolla, pues en varias de sus secciones nos encontraremos con diferentes puzzles, pero estos se resolverán al colocar la palabra correcta para completar la oración.
Por ejemplo, puedes transformar un bosque frondoso (que no te deja avanzar), en unas ruinas para poder seguir con la historia, ahora bien, lo interesante de esto es que no se limita a la página del cuento en la que te encuentras atrapado, sino que puedes salir de esa página con ayuda de la metamagia, cambiar de página por fuera del cuento y ayudarte de otra palabra disponible en una parte diferente del libro. Suena un poco raro explicarlo en texto, pero el juego es lo suficientemente intuitivo para que entiendas desde el inicio. Pronto lo verás como algo más normal.
The Plucky Squire: No es solo un juego de aventura
Las cosas no son lo que parecen, y aunque el juego parece ser lineal en su totalidad (ya sabes, esto de “derrotas enemigos, avanzas al punto A, luego al B…”), el juego va campechaneando diferentes géneros a lo largo de esta aventura. Puedes estar jugando un plataformero y de repente ¡Oh, sorpresa! de la nada tienes una pelea al puro estilo del clásico Punch Out!, u otras con comandos como si fuera un juego del género RPG.
Hay varios de estos momentos que cambian por completo el estilo, y se agradecen bastante, porque no sólo le dan variedad a nivel narrativo, sino que nosotros como jugadores, los encontramos muy entretenidos y estas referencias siempre nos sacan una sonrisa.
Los poderes de J llegan algo tarde al juego, pero no tanto como para impedirte disfrutar del juego
The Plucky Squire tiene una curva de aprendizaje bastante relajada, pero conforme vamos avanzando y adquiriendo habilidades (las cuales podemos ir subiendo de nivel conforme a nuestro progreso), que nos ayudarán para resolver los acertijos que se cuentan en esta historia. Es verdad que hay algunos más interesantes que otros, y que muchos brillan más en la parte final del juego, donde la dificultad cambia y se siente cada vez más desafiante, pero sin llegar a convertirse en una experiencia estresante.
Una vez que llegas a (spoiler), no pude evitar pensar en haber usado estos poderes en una sección anterior del juego, quizá de esta forma, el juego pudiera haber sido aún más difícil para esas audiencias que llevan jugando títulos de aventura por años.
The Plucky Squire es visualmente hermoso en todos los aspectos, tanto en el 2D como en el 3D, pero más que eso, es la combinación de ambos al mismo tiempo, lo que salta a relucir mucho en este título.
Su gameplay es muy original podría decirse en que en ocasiones es algo parecido a los juegos de The Legend of Zelda, y al mismo tiempo, a los juegos 3D y 2D de la franquicia de Super Mario Bros., pero lo cierto es que es el estilo de The Plucky Squire es uno único y muy entretenido.
Si te preguntas si vale la pena es un SÍ rotundamente. Vale cada peso que cuesta y no es por decir de más, pero estamos ante uno de los mejores indies de este año, así que si tienes la oportunidad de jugarlo, no lo pienses ya que su duración es bastante buena (entre unas ocho y diez horas), por lo que es un gran juego indie para entretenerte actualmente.
Agradecemos al equipo de Devolver Digital por el código de The Plucky Squire para realizar esta reseña en Nintendo Switch. El juego también se encuentra disponible en PS5, Xbox Series X/S, Microsoft Windows.

