HeartbitsVG

Tu medio especializado en la cultura Geek

RESEÑA: ‘Demon Lord: Just a Block’ – Un roguelite táctico en donde tú eres el causante de tu propio fracaso

A lo largo de los años hemos visto que la escena indie es en donde se encuentran las propuestas más interesantes y arriesgadas de la industria. Demon Lord: Just a Block es otra prueba de esto, siendo un juego que a simple vista parece algo minimalista, esconde una propuesta interesante que te atrapa una vez que logras comprender su mecánica principal.

Su gran acierto es combinar la estrategia y un humor con tono satírico muy bien ejecutado que te puede sacar una que otra risa después de que hayas perdido tu última run de una forma humillante porque no calculaste bien los movimientos de tu enemigo —perdón, me proyecté muy feo—. El juego nos demuestra que una idea simple se puede llegar a expandir mucho y dar como resultado una cosa muy entretenida si le tienes paciencia.

Un descenso a los infiernos con mucho humor negro

La trama de Demon Lord: Just a Block nos pone en una situación bastante ridícula. Encarnas al mismísimo Señor Demonio, quien tras ser vilmente traicionado por sus aliados y decapitado por unos héroes genéricos, despierta resucitado pero reducido únicamente a una cabeza saltarina.

Tu misión será iniciar tu viaje para recuperar el resto de tu cuerpo. Este camino impulsado por la venganza y el humor tiene como objetivo final derrocar a la usurpadora del trono, la Reina Dragón Negra Heyla. En el camino vas descubriendo cómo es que llegaste a ser sólo una cabeza, todo eso mientras quieres arrancarte la tuya porque un slime te mató.

Demon Lord: Just a Block

Captura: Yael Cantero/YuWave

Como buen roguelite, la historia de Demon Lord: Just a Block se va desarrollando cada vez que completas una zona, mientras lo consigues, te vas a tener que comer algunos diálogos medio genéricos que no te dicen mucho, pero que te impulsan a querer volver a intentar. Así que habla de vez en cuando con la gente de tu castillo, lo mejor es que para hablarles les tienes que pegar, así que de paso liberas un poco tu frustración.

A pesar que la historia se ve como algo sencillo, esconde esconde algunas sorpresa, pues cuenta con tres finales distintos. Tus decisiones y la forma en que progresas dictarán si logras recuperar tu trono legítimo o si decides tomar algún otro camino. Así que analiza bien tus decisiones para que termines en el lugar que quieres.

Demon Lord: Just a Block

Captura: Yael Cantero/YuWave

El arte de pelear chocando contra el mundo

La mecánica principal de Demon Lord: Just a Block se basa en una sincronía entre tu cerebro y tus dedos, porque todo el mundo que te rodea sólo se mueve cuando tú decides moverte. Este sistema hace que todo el mapa se convierta en un puzzle estratégico en tiempo real, haciendo que toda la responsabilidad de lo que suceda caiga sobre ti por tus buenas o malas decisiones.

Pegarle a tus enemigos y aliados es bastante sencillo, sólo tienes que chocar contra ellos. Bueno, eso es al inicio, ya después consigues algunas armas más que cambian un poco esta dinámica, pero la mayoría del tiempo es lo que vas a tener que hacer. Obvio, los enemigos también te van a querer pegar, así que tu éxito va a depender de leer bien a tus enemigos y el entorno.

Demon Lord: Just a Block

Captura: Yael Cantero/YuWave

Lo que se me hizo chistoso de Demon Lord: Just a Block es que el gameplay se va complicando más mientras avanzas. Se complica porque te van enseñando nuevas mecánicas, pero la verdad es que si las dominas, el juego se va volviendo más sencillo. Puedes llegar a hacer esquives por si la regaste y te estás moviendo en dirección a un golpe, y hasta puedes hacer parries.

Además, también puedes interactuar con el entorno y las cosas que aparecen en el mapa. Puedes empujar pesadas rocas para aplastar enemigos a la distancia, romper muros para crear atajos improvisados o utilizar los cofres del tesoro como escudos contra los proyectiles que te llueven. Comprender a los enemigos, tu build actual y el entorno es lo que te regresará a tu trono de Rey Demonio.

Demon Lord: Just a Block

Captura: Yael Cantero/YuWave

La belleza de la aleatoriedad

Las mecánicas principales de Demon Lord: Just a Block y su toque de roguelite hacen que el bucle jugable se vuelva un poco adictivo. Cada intento se siente completamente fresco gracias a la generación procedural de niveles, complementada por unos jefes finales muy creativos que te obligan a cambiar constantemente de estrategia para poder sobrevivir.

El juego te da la total libertad de disfrutar la partida de forma tranquila analizando cada casilla —de todos modos, el mundo se mueve cuando tú te mueves—; si ya tienes a los enemigos bien medidos de tantas veces que los has enfrentado, entonces te puedes alocar un poco y jugar sin pausas para pensar. Al fin, si te mueres, regresarás a casa, en donde te esperan varios personajes secundarios muy carismáticos, donde Lulú se roba el showte quiero mucho, Lulú, gracias por buffearme—.

Demon Lord: Just a Block

Captura: Yael Cantero/YuWave

A lo largo de tu run vas a poder obtener habilidades extras, algunas son generales y otras dependen del arma que llevas, si tienes suerte vas a poder armar la build de tus sueños, pero como todo es aleatorio, puede que te desesperes antes de que logres armarte como quieres. El equilibrio entre la estrategia y la suerte a veces se siente algo descompensado, arruinando partidas buenas debido a rachas de mala fortuna con las cartas —siendo realistas, el fracaso casi siempre viene por alguna mala decisión que tomaste, pero suena más chévere maldecir al RNG—.

A pesar de que es un juego que se ve muy minimalista y que sientes que hasta lo podrías jugar en una calculadora de esas que grafican, pues no es así. Demon Lord: Just a Block tiene algunos problemitas de rendimiento. Al ser un juego que tiene toda la vibra de ser disfrutable en alguna consola portátil, decidí jugarlo en una ROG Xbox Ally X y vaya que tuve varios freezes y cierres inesperados.

Demon Lord: Just a Block

Captura: Yael Cantero/YuWave

Demon Lord: Just a Block te va a dejar con el ojo cuadrado

Demon Lord: Just a Block es una grata sorpresa que destaca por entregar una jugabilidad directa y bien pulida. Es un título que sabe explotar su idea principal, llegando a expandirla lo suficiente como para ofrecer una experiencia más compleja de lo que se espera. Aparte, al ser un roguelite, la rejugabilidad es bastante alta.

Su propuesta te obliga a pensar varias jugadas por adelantado antes de comprometerte con un movimiento, manteniendo una tensión constante que recompensa la paciencia y el aprendizaje de tus errores pasados. Así que si te gusta andar jugando ajedrez en 4D, acá vas a encontrar algo que puede ser de tu agrado.

Demon Lord: Just a Block

Captura: Yael Cantero/YuWave

De cierta forma, la experiencia se siente como jugar a Crypt of the NecroDancer, pero quitando el factor de la música y sin tener que andarte moviendo con ritmo. Lo malo de aquí es que sí le tienes que analizar bastante, y no sólo en los movimientos; algunos jefes tienen mecánicas curiosas que al inicio puede que no sean muy claras, o hasta hay niveles que son meramente de resolver algún puzzle.

Demon Lord: Just a Block es un juego muy divertido una vez que entiendes que tienes que ir despacio, si te llegas a desesperar, puede que pierdas rápido. Es un juego original que pone a prueba tu armado de estrategias, y si fallas, siempre tendrá algún chiste escondido entre los diálogos para que se te pase el enojo y tengas ganas de echarte otra run.

Demon Lord: Just a Block

Captura: Yael Cantero/YuWave

Demon Lord: Just a Block

MXM $159.99
8

Historia

7.5/10

Mecánicas

8.5/10

Jugabilidad

8.0/10

Gráficos y Audio

8.0/10

Pros

  • Una mécanica interesante en donde tú causas el movimeinto de todo lo que está a tu alrededor
  • Personajes secundarios muy carismáticos
  • Gran rejugabilidad gracias a la generación procedural de niveles
  • Un tono satírico y humor negro muy bien ejecutado que te alivia la frustración tras perder

Cons

  • Algunos jefes tienen mecánicas que al inicio pueden no ser muy claras
  • Algunos problemillas de optimización

Deja un comentario

Mi vida se resume en 3 palabras: no tengo vida. Conocido en el bajo mundo como JYaelCE

Descubre más desde HeartbitsVG

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo