RESEÑA: ‘Guayota’ – Complicando lo que debería ser sencillo
Los juegos de puzzles vienen en muchas formas, algunos se apoyan de los buenos gráficos para hacer más inmersiva la experiencia, otros traen a la fórmula mecánicas interesantes, la variedad es bastante. Guayota tiene también sus propias características que lo hacen especial, tanto para bien como para mal.
El género se caracteriza por sólo hacerte pasar un mal rato mentalmente, pensar en posibles soluciones y ver si funcionan. Este juego de Team Delusion logra bien este punto, pero le añade otras cosas que complican más la situación y puede llegar a hacer tedioso el juego para alguien que busca pasar el rato.
Descubriendo el secreto de San Borondón
En Guayota, la historia sigue a un grupo de exploradores que fueron enviados por el Reino de España a intentar encontrar la mítica isla de San Borondón. Durante su viaje sufren un accidente y de forma desconocida arriban a las misteriosas tierras que estaban buscando.
Ya ahí, se dedicarán a explorar para intentar conocer los secretos detrás de la isla y las leyendas que se cuentan de ella. Aunque esta tarea no será fácil, pues al intentar explorar las ruinas que están en el lugar se encontrarás con muchos acertijos y trampas, además de una dimensión alterna.
La historia de Guayota se va desarrollando mediante diálogos con tus compañeros de expedición, así como con los secretos que te encuentres en las ruinas. Al completar un cuarto te encontrarás con un dibujo que te irá contando un poco sobre el trasfondo del lugar. Lo interesante aquí es hay dos perspectivas.
En algunas contarán con su versión tanto en el mundo real como en el Plano de la Locura. Al llegar al final de la sala te encontrarás con el mismo dibujo, pero dependiendo de en qué dimensión estés, tomará un significado diferente. Haciendo que la cosa se vuelva más interesante.

Captura: Yael Cantero/Team Delusion
Los interesantes puzzles de Guayota
La mecánica de los puzzles de Guayota dependen de en qué ruina estés. Aunque todos comparten el mismo concepto: la luz y el fuego. Tu personaje va a llevar consigo una antorcha que con la cual podrá iluminar su camino, pero la luz que esta emite también servirá para activar los mecanismos de las ruinas.
De esto va el concepto del juego, de ir iluminando ciertos lugares para ir avanzando, ya sea con tu antorcha, las piedras luminosas u otros objetos. Bastante sencillo, pero lo bueno viene en el diseño de los niveles, pues toda la sala en la que te encuentras toma un papel importante en la solución del acertijo.

Captura: Yael Cantero/Team Delusion
Estas salas cuentan con ciertas secciones muy marcadas, pero esto no quiere decir que sean independientes. Toda la sala se involucra en la solución, si pusiste una piedra luminosa en un artefacto del principio, puede que ya al final de la sala necesites regresar por ella para activar el último mecanismo.
Este creo es el encanto de Guayota, cada sala es un puzzle grande, así que tienes que andar checando los mecanismos que tienes activados, así como lo que te faltan para poder cumplir con la cantidad necesaria que te piden para avanzar. Todo bien hasta ahí, el problema es recorrer la sala, pues está llena de trampas.

Captura: Yael Cantero/Team Delusion
Esto no debería de ser complicado
Guayota lo hace muy bien en cuanto a la elaboración de los puzzles, pero este buen trabajo se ve opacado por lo difícil que se puede poner. Entrando a la sala, tu personaje puede soportar tres golpes de las trampas, el problema es que algunas están muy pegadas o incluso hasta se te puede olvidar que están ahí.
Hay unas fuentes que sirven para rellenarte la «vida», pero aún así se puede complicar todo. Los controles no son tan precisos como para que el juego te pida tal grado de perfección en los movimientos para que no te pegue algo.
Además de tener que pensar en cómo resolver el puzzle, también tienes que memorizar la ubicación de las trampas, porque puede que andes en el último paso para terminar, de la nada te pega algo y de regreso a repetir toda la sala. Algo que siento que afecta a la experiencia de Guayota.
Aunque morirte te puede servir para pasarte al Plano de la Locura, no veo otra ventaja para que sea algo tan recurrente. Más que nada porque esto puede llegar a opacar el buen diseño de los puzzles y la satisfacción de haber encontrado la respuesta, al tener que andar repitiendo los mismo pasos hasta que logres pasarlo sin morir.

Captura: Yael Cantero/Team Delusion
Un buen juego de puzzles, pero no tanto para los fans de estos
Guayota es un buen juego, está interesante ver las conclusiones que se sacan dependiendo de en que realidad estés y trae algunas secciones con actuación de voz que le agregan una buena inmersión. Los puzzles están buenos, sobre todo porque en ambos planos se maneja el mismo layout, pero la solución en diferente.
Las mecánicas también tienen su encanto, aunque todo se maneja con la luz no se llega a sentir repetitivo porque te van presentando varias opciones de cómo la manejas. Aunque la oscuridad también tiene un papel importante al ocultarte algunas de las trampas.
Esta «dificultad» que presenta Guayota puede que quede algo alejada de lo que se espera del género, el cual principalmente se basa en pasarla tranquilo pensando en soluciones. Me resulta algo complicado imaginar que alguien fan del género quiera meterse a este problema.
En general, este juego ofrece una buena experiencia, pero sólo si ya sabes a lo que te estás metiendo. Probablemente no sea para el público casual fan de los puzzles, pero sí para alguien que disfruta más de experiencias complicadas y quiera probar algo nuevo.

Captura: Yael Cantero/Team Delusion










