RESEÑA: ‘Crow Country’ – El survival horror está de regreso y más vivo que nunca, con gráficos de PS1
Los videojuegos de terror han dejado de ser videojuegos de terror desde hace mucho, y no creo que esté mal, quizá, sólo su enfoque cambió para transformarse y adaptarse a las nuevas generaciones, tal cual lo hizo Resident Evil 4 después de Resident Evil 3. Sin embargo, lo hemos dicho antes y lo decimos ahora: la industria independiente está ahí con mucho potencial, y aquí es donde entra Crow Country.

Desarrollado por el equipo de SFB Games, quienes muy probablemente ubiques por el grandioso, colorido y familiar Snipperclips: Cut it Out Together!, son los autores de uno de los juegos de horror que podrían llevarse el 2024 sin ningún problema, especialmente, por lo original de su propuesta: un videojuego de terror como los de la vieja escuela, ya sabes, con un montón de cosas por explorar, una historia confusa y que no es nada de lo que esperas, movimientos de tanque y poca munición.
Bienvenido al parque de diversiones y horrores: Crow Country
La historia es muy sencilla. Tomamos el papel de Mara, quien decide investigar la misteriosa desaparición de Edward Crow, quien alguna vez fuese una figura pública y por supuesto, el fundador de Crow Country, un parque de diversiones local que alguna vez dio alegrías (? a todos los habitantes del pueblo.

Una vez concluida una pequeña introducción de nuestro personaje y de sus motivaciones para visitar dicho lugar, lo primero que deberemos hacer es armarnos de valor, una pistola, una lámpara y poner mucha atención, pues cada pieza del parque es una posible pista que nos puede llevar a cumplir nuestro objetivo.
Y no, no estoy exagerando: el nivel de desarrollo de los chicos de SFB Games es tanto que los botes de basura, un afiche en el suelo, algún dibujo en la pared, un árbol, una casita, el buzón… casi todo, y de verdad, casi TODO en el juego cuenta con una interacción, y vas a tener que prestarle atención muy bien a todo, porque como lo dijimos, Crow Country está tallado por los mismísmos ángeles de los juegos retro de terror, con sus bellezas y con sus “errores” de backtracking.

La verdad, la historia es un poco complicada de explicar sin dar spoilers, pero digamos que pronto descubrirás que uno que otro horror ocurrió en el parque y trató de ser encubierto. Por ejemplo, hay una niña que sufrió un accidente con una “criatura” extraña, y que realmente no hay una prueba contundente de ello. Por supuesto, hay personas que no se quisieron quedar con la duda, e incluso algunos trataron de tomar fotografías de lo que ocurría en el parque, con un éxito moderado, muchas lesiones y miedo en su ser.

Claro está que esto en vez de desanimar a Mara Forest, la incita a explorar todas y cada una de las locaciones que nos podemos encontrar en el parque, que, aunque inicialmente se tratarán de atracciones que puedes encontrar en un parque de diversiones común, poco a poco irán cambiando a un cementerio y pasillos misteriosos que conectan secciones entre sí con un propósito desconocido.
Poco a poco irás conociendo a más personajes en tu aventura, motivados por diferentes propósitos, pero en el mismo lugar. La duda aquí es ¿Te ayudarán? ¿Les ayudarás? ¿De verdad sus intenciones son reales? Sólo hay una manera de descubrirlo.

Crow Country es una rebanada de pastel de horrores con una textura perfecta
O de cualquier comida que te puedas imaginar. Piensa en la comida perfecta, en tu comida favorita, en la consistencia exacta que debería tener, los gramos, las cucharadas, las vueltas que debes dar para mezclarlo perfectamente. Eso es Crow Country. Se nota que el juego cuenta con un nivel de amor y de atención al detalle que son tallados a la medida de un fan para un fan, no de un desarrollador para vender un producto “porque sí”.
De entrada, te darás cuenta que hay muchas cosas que se sienten como una inspiración de otros juegos clásicos, como Resident Evil y Silent Hill (puedes ir a probar el demo y me cuentas), y lo mezclaron con sus gráficos únicos, una narrativa que no le pide nada a las franquicias que anteriormente mencionamos y logra cerrar con elementos interactivos que te retan a ponerle atención a todo el entorno.

Sinceramente, me tardé en terminar este juego, en avanzar, porque hay detalles que no alcanzaba a distinguir y que después de un momento sólo me quedaba decir “¡Diablos! ¿Cómo no vi esto?” Por ejemplo, checa muy bien las paredes, seguramente una está cubierta con una manta, y puedes moverla, pero como estamos acostumbrados a que en la mayoría de las ocasiones son sólo elementos decorativos, ni siquiera hacemos el intento de “picarle”.
Lo mismo ocurre con otras locaciones, una puerta que podría estar cerrada al inicio, minutos después ya está abierta por algo que hiciste con el aire acondicionado, y así, podría irme con varios ejemplos, pero sería quitarle la magia. Y volvemos al punto, hay que revisar detalladamente los elementos del juego, las manchas del piso, algún número que nos encontremos… todo tiene un por qué, incluso si sólo es para distraerte de tu misión principal.
Todo lo que extrañabas del pasado está de regreso ¡Hasta los controles tanque!
Decir que alguien extraña los controles tanque puede ser una opinión controversial pero ¿A poco el hecho de tener controles un poco más toscos no te ayudaba a sentirte más tenso? Al menos, a mí sí, y Crow Country lo sabe y maneja un esquema de controles como el de ese tipo, aunque un poco más amigable y fluido para que no caigas en la desesperación.

Hablando de los controles, el juego es compatible con la mayoría de controles disponibles que hay en el mercado, y son muy responsivos. En este caso jugamos con un control de PS5 y uno de Switch y todo fluyó como mantequilla. Apuntar, disparar, recargar el arma, seleccionar las granadas, revisar tu estatus, todo ese show está muy bien implementado.
No diría que es una queja, pero quizá la cámara podría mejorar un poco o al menos, tener un ángulo predeterminado una vez que sales de una estancia, porque, por ejemplo, como puedes rotarla por completo, de repente puedes perder de vista a un enemigo porque sales con la cámara en la misma posición que la tenías antes de abrir una puerta. Al menos me pasó en algunas ocasiones que bien pude evitar ciertos golpes, pero la cámara fue la que me traicionó (¡Como en los viejos tiempos!).
Los misterios son el postre del juego, y vas a tener varios momentos de revelación (o de remembranza, como le pasa a Anton Ego en Ratatouille) donde te vas a acordar de lo feliz que eras cuando jugabas este tipo de juegos en tu PS1. Una chulada por donde lo veas.
Crow Country es una experiencia que recomiendo ampliamente no saltarse.
Agradecemos al equipo de Relaciones Públicas de SFB Games por el código de reseña de Crow Country
Crow Country
$227.99 pesos mexicanosPros
- Te ambienta en una época dorada del género
- La interacción con el escenario es grandiosa
- Los gráficos low poly están al punto
- Desbloqueables buenos y varios idiomas
- Recordarás cuando eras feliz y no le costaba a tu cerebro producir serotonina
Cons
- Bugs menores, nada que afecte la experiencia del juego
- La cámara podría mejorar
- ¿Por qué diablos hay tantas trampas para oso?











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