RESEÑA: ‘NINJA GAIDEN: Ragebound’ – Una joyita como las de antaño
The Game Kitchen ya tiene callo en hacer plataformeros en 2D, pues han demostrado su dominio del género con los Blasphemous. Ahora agarraron a unos de los ninjas más conocidos de la industria y los llevaron a su gloria pasada de los primeros juegos del NES con NINJA GAIDEN: Ragebound.
Este juego es una carta de amor para los amantes de los juegos retro, los cuales se caracterizaban por ser cortos, pero que se hacían largos por la dificultad que presentaban. Justo así es este título: difícil, corto y muy bueno. Tiene todo lo necesario para hacer feliz a los amantes del género —además de que está muy bueno para jugar en una Handheld—.
ijoesup*tamadre llamen a Ryu
NINJA GAIDEN: Ragebound inicia con Ryu Hayabusa recibiendo una carta de su padre, quien le pide que vaya a Estados Unidos —justo como en el juego de NES—. Lo malo es que justo durante su partida, la barrera entre el mundo de los humanos y los demonios se quiebra, haciendo que hordas de demonios empiecen a invadir el mundo.
El legendario ninja no está, pero sí uno de sus aprendices, Kenji Mozu, quien tomará la complicada tarea de enfrentarse a los demonios e intentar ponerle fin al plan del Señor de los Demonios. En el camino también se cruzará con El Clan Ninja de la Araña Negra, sobre todo con Kumori, donde lo de cruzarse se vuelve literal.

Lo peor que le puede pasar a cualquiera: despertarse. Captura: Yael Cantero/The Game Kitchen
La historia del juego es muy sencilla por lo que no deberás de andar muy atento y podrás ponerle todo el foco a los espadazos. NINJA GAIDEN: Ragebound se separa en varios niveles, donde te van contando historia al inicio y al final de estos, con algunos diálogos o pequeñas cinemáticas.
De esta forma, no interrumpen tanto la acción, de la cual hay mucha. Tiene uno que otro plot twist, pero nada muy elaborado. Aunque la química entre Kenji y Kumori es muy buena, tanta que los anduve shippeando todo el rato en mi mente mientras jugaba.

Deberían de dejar de pelear con demonios y mejor aserelamor. Captura: Yael Cantero/The Game Kitchen
Es un plataformero con todas las de la ley
NINJA GAIDEN: Ragebound le da a Kenji los movimientos necesarios para un ninja y los que tienen sentido para un plataformero 2D. Suelta espadazos, esquiva, trepa paredes y hasta puede rebotar en los enemigos dando vueltas como Sonic. Ya con eso la arma para parar a los demonios.
Aunque también llegas a controlar a Kumori, la cual presenta un estilo un tanto diferente, centrándose más en el ataque a distancia, lanzando kunais y otras cosillas. En un punto de la historia el alma de Kumori queda atrapada dentro del cuerpo de Kenji, como si de Viernes de Locos, o de alguna peli así, se tratara.

Escapando de Sinaloa. Captura: Yael Cantero/The Game Kitchen
Cuando se hacen uno con el cosmos, Kenji ya puede lanzar kunais, pero por cada cosa que lanza se le va bajando un medidor. También ellos dos unen fuerzas para lanzar una ulti que te puede servir mucho para las partes difíciles del juego, sobre todo porque la puedes cambiar entre unas que hacen daño o que te pueden curar.
En ciertas partes de NINJA GAIDEN: Ragebound puedes volver a controlar a Kumori, pero estas secciones son más enfocadas en saltos entre plataformas, y fueron de mis partes favoritas del juego. Aunque es un plataformero, el juego también tiene sus consistas en cuanto a los combates, los cuales si requieren cierta habilidad.

Amo y odio estas partes. Captura: Yael Cantero/The Game Kitchen
Apretando los botones a lo bestia hasta pasar el nivel
NINJA GAIDEN: Ragebound es sencillo de entender, y hasta al inicio parece sencillo de dominar, pero no resultó ser así. La mayoría de los enemigos se mueren de un golpe, pero a veces te llena la pantalla de enemigos y ahí cuando se empieza a complicar la cosa.
El juego también trae una mecánica llamada hípercarga, con la que sueltan un trancazo más fuerte. Esta es una de las cosas más importantes del juego. Puede obtener esta carga al matar a un enemigo que tenga un aura azul o roja, dependiendo del color va a ser el tipo de golpe con el que lo tienes que vencer para obtener la carga.

Chale, mejor desistalo el juego. Captura: Yael Cantero/The Game Kitchen
Obvio NINJA GAIDEN: Ragebound no te va a poner la cosa fácil, porque luego hay secciones en donde debes de tener todo bien medido para matar al que se debe con el ataque correcto y lanzarle el trancazo de la hipercarga al más fuerte de ahí. Así te traen todo el rato, haciendo que tengas que analizar la situación rápido si es que quieres pasar el nivel.
Un juego de este tipo obvio va a tener jefes, casi cada nivel tiene uno, y se ponen complicados porque justo te piden un buen dominio de las mecánicas. Aunque tampoco son tan crueles porque puedes comprar algunas mejoras/armas, para hacer menor el sufrimiento, sólo es encontrar el kit con el que te acomodes. -También puedes comprar cosas que hacen más difícil el juego-

Uy mano, los lancheros de acapulto te la van a dejar caer por ese rayón. Captura: Yael Cantero/The Game Kitchen
NINJA GAIDEN: Ragebound paso algo desapercibido, pero vale mucho la pena
Con el reciente lanzamiento de Ninja Gaiden 4, era algo normal que NINJA GAIDEN: Ragebound quedara un poco en las sombras de forma injusta. Este juego tiene todo para convertirse en lo mejorcito del año, porque presenta buena dificultad, excelente gameplay, rolas bien duras, pixel art muy bonito y ninjas.
Además, cumple con todo lo que un plataformero de antaño debe tener. Hasta los clásicos niveles de «andas arriba de una moto» y todo eso, aunque esos fueron los que menos me gustaron. Fuera de eso, creo que no tengo ninguna queja del juego, porque todo está en su punto. Puede que los jefes tengan más vida de la que debería, pero sólo es agarrarles la onda.

Por si quieres calar tus habilidades. Captura: Yael Cantero/The Game Kitchen
Si quieres un desafío más complicado, también hay algunos niveles especiales que vas desbloqueando mientras avanzas el juego, estos no están tan relacionados a la trama, pero están ahí por si quieres poner a prueba tus habilidades. También, después de pasar el juego, desbloqueas el modo difícil —sí, se puede poner más difícil—.
NINJA GAIDEN: Ragebound es un excelente juego para los amantes de los plataformeros 2D, así como para los fans de esta franquicia -al fin ellos ya están acostumbrados al sufrimiento-. Lo mejor es que trae el sello de calidad de The Game Kitchen, así que es poco probable que algo salga mal aquí.

Bien endemoniado programando una peda o no sé, no soy programador. Captura: Yael Cantero/The Game Kitchen
NINJA GAIDEN: Ragebound
MXN $ 282.99Pros
- Lleno de desafíos para quienes buscan probar sus habilidades
- Trae la dificultad de los juegos de antaño
- El pixel art hermos y unas rolas potentes
- Te echan un poco la mano con los objetos que te puedes equipar
- Trae niveles extras y hasta un modo difícil
Cons
- Puede parece que los jefes son esponjas de daño










