RESEÑA: ‘Swapmeat’ – Carne de buena calidad, pero que aún le falta cocinarse un poco más
Swapmeat ha sido una grata sorpresa dentro de los juegos indie para PC, sobre todo después de este curioso estereotipo de depresión del que todos hablan sobre los indies.
Por fortuna, Swapmeat no es de ese estilo. Te hará sentir ansioso, pero no de la manera triste. Pero por si no lo conoces, te contamos que, en resumen, es un Roguelite multijugador en el que tienes que cosechar carne mientras eliminas una enorme cantidad de aliens.
Sí, es tan loco como suena, en Swapmeat tomas el papel de un empleado hecho de carne a partir de un molde, quien trabaja para la empresa Rangus Meat, que a grandes rasgos es una empresa galáctica que se dedica a alimentar pues, a toda la galaxia, esto después de encontrar enormes cantidades de carne en distintos planetas hechos de… sí, de carne.
Como buen empleado te toca ser explotado junto con tus amigos, así que tu misión principal es ir y cosechar esa carne en distintos planetas evitando que te eliminen los habitantes locales y uno que otro externo.

Felicidades, has sido seleccionado para chambear
Empezando desde el inicio, vas a recibir un muy breve tutorial sobre los controles, los cambios de cuerpo, habilidades y movimiento, esto es bastante simple, tienes un arma cuerpo a cuerpo (una espátula) una habilidad en cabeza, una habilidad en torso y una habilidad en piernas, cada cosa asignada a distintos botones, así como tendrás también un arma la cual disparar.
Hasta ahí todo bien, al terminar el tutorial estarás en una nave que funcionará como tu zona principal, donde podrás probar las distintas partes de cuerpo disponibles, practicar con distintas armas, cambiar algunos cosméticos, escuchar música y ver tus misiones disponibles.
Esta nave la verdad es que al inicio puede ser un poco confusa sobre todo cuando debes de asimilar lo que hay disponible pues el juego no te da tutoriales a cada momento, aunque para ser honestos no le vendrían tan mal, pues hay detalles que pueden pasarse por alto como las misiones secundarias y/u objetivos.
Una vez que te familiarices un poco con todo este lugar y encuentres la zona de desembarco para comenzar tu misión, serás lanzado a un planeta con un núcleo de carne, una vez aquí, la misión es simple: sobrevive.
Al inicio puede ser algo confuso, y repetimos que quizás el juego necesite de maneras más claras de transmitir los objetivos, tanto principales como secundarios, ya que todo se resume a la brújula en la parte superior de la pantalla, donde el punto más grande te indicará tu misión principal.

En Swapmeat hay que saberse la de chambear
Ya que te encuentres en el planeta inmediatamente serás atacado por alienígenas insectoides, pavos voladores con ojos, criaturas de carne con llantas, naves que parecen pollos y demás cosas raras que aún nos cuestionamos cómo se les ocurrieron esas cosas, en el buen sentido.
Una vez que comiences a eliminar enemigos, notarás que algunos dejarán su cuerpo, su cabeza o sus piernas, es aquí donde el juego brilla en su mecánica principal de darle “swap” a tu carne, pues gracias a que eres un empleado sintético y orgánico podrás intercambiar partes de tu cuerpo por las que sueltan los enemigos.
Cada parte tiene su propia habilidad como ya mencionamos, las cabezas tienden a ser bombas, los torsos ataque de defensa y ofensa y las piernas suelen ser ataques en carrera, o sea que atacas mientras te mueves a gran velocidad, todo depende de que tengas puesto.
Habrá piernas que te permitan escalar muros, torsos con alas que te ayuden a saltar más, cabezas que invoquen naves con nombres raros y sombreros norteños (lo más normal) e incluso cuerpos que te den escudos. Hay una enorme cantidad de combinaciones, pero sobre todo de habilidades las cuales podrás probar conforme avanzas en cada misión.

Mientras todo esto sucede, estarás eliminando enemigos y objetivos principales, gracias a esto podrás adquirir puntos de experiencia con los que podrás subir de nivel, pues recuerda que es un Roguelite, y que sería de un Roguelite si no subieras de nivel adquiriendo habilidades que te hagan más fuerte.
Aquí funciona igual, conforme aumentes de nivel podrás seleccionar una de hasta tres habilidades disponibles que pueden aumentar tu salud, tu defensa, tu ataque, hacer daño elemental y demás efectos combinados, todo esto con el característico humor de este juego, por lo que las habilidades tienen nombres e imágenes como: “leche de rata” “carne apestosa” “jugo” “el demoledor” (sí, la película) y unas que otras cosas que probablemente no te imaginarías como algo para aumentar tus habilidades.
Una vez que te acostumbres, el combate se vuelve bastante rápido y desafiante como para obligarte a estar en movimiento todo el tiempo, sumado a estos últimos detalles, siempre será mejor hacer todas las misiones que puedas, tanto primarias como secundarias, ya que hay habilidades que son acumulativas, lo que te ayudará a los combates cada vez más.
Eso sí, para completar tu misión principal tienes un tiempo límite, por lo que distraerte no siempre es buena opción cuando no tienes buen equipamiento. Ya que completes distintas misiones principales en tu primer planeta, llegará el momento de escapar de allí con todo y tus carnes, por lo cual deberás de defender una posición final de una última oleada masiva la cual sin problemas podríamos decir que es la parte más divertida y caótica.
Una vez que tu empresa te rescata a ti, pero sobre todo y más importante, a la carne que conseguiste, toca ir a otro planeta.

Aprende a ponerte la camiseta y come pizza de carnes frías
Una vez terminado tu primer planeta, felicidades, quedan 2 más, pues cada “misión” se divide en tres fases que se reparten en tres planetas y un jefe, en estas tres fases estarás “carreando” tus aumentos de nivel, pero no tus partes del cuerpo, estas se reinician con cada ingreso a cada planeta.
En tu segunda misión te va a tocar cocinar toda la carne conseguida, para esto nuevamente te va a tocar cumplir con objetivos principales y secundarios mientras sufres de un aumento de dificultad por el tipo de alienígenas que habitan en los distintos planetas, claro que mientras más fuerte el alien, más rica la carne, porque una vez que consigas una parte de su cuerpo podrás usarla a tu favor.
Esto se vuelve a repetir en la tercera fase en otro planeta distinto donde se te pedirán aún más cosas con enemigos más difíciles. Ya que llegues al último planeta vas a tener que enfrentarte a un jefe y es bastante difícil por lo que tendrás que ir bien equipado si quieres vencerlo, sobre todo en las partes de tu cuerpo, ya que estás tienen una barra de vida individual (por cabeza torso y piernas) y una vez que pierdas las tres quedará una albóndiga carnosa que tendrá su propia salud en caso de perder esa barra de vida, recuerda:

Explotado, pero con seguro de vida
En Swapmeat como buen roguelite una vez que te eliminen te tocará regresar a tu nave, donde tu creador te encomendará más objetivos secundarios que te ayudarán a aumentar tus estadísticas o incluso a tener más vidas y lamentablemente esta parte es muy confusa.
Comúnmente en los Roguelite se suele poner alguna sección donde aumentes a tu gusto lo que quieras mejorar, ya sea fuerza, velocidad, defensa, etc. Pero aquí no sucede así, tendrás estos objetivos específicos que podrás aceptar y una vez completados recibirás una “moneda” (chatarra) que más adelante podrás cambiar por mejoras pero que también están algo limitadas, esto es algo lamentable pues es un Roguelite la mejor parte de estos juegos es el volverte más fuerte con cada muerte, aquí se entorpece bastante esta experiencia y más que hacer cambios en su sistema de progresión creemos que necesita más que nada mayor claridad en su sistema de mejoras.
Pues tardamos un rato en darnos cuenta de cómo funcionaban correctamente estos aumentos de estadísticas pasivas, no es algo que te den en un tutorial detallado o una señal, creemos que es bueno no tener tantos tutoriales que abrumen (como suele pasar en otros juegos) pero definitivamente en este apartado de claridad hay bastante que mejorar. Solo recuerda que cada vez que mueras tu servicio de seguro te traerá de vuelta para poder ser más y más fuerte, así que te va a tocar morir mucho.

Invita a un amigo y recibe un bono
Ya que entiendas este sistema de progreso de Swapmeat podrás avanzar de manera más clara en el juego, incluso verás que no solo hay un «nivel» en un solo planeta, sino que hay varias e incluso hay varias dificultades para jugar, las cuales podrás ver en la holo-mesa central. También con el tiempo podrás ir desbloqueando armas y sobre todo habilidades definitivas que podrás usar para eliminar una buena cantidad de enemigos durante tus partidas.
Sumado a todo esto debemos de mencionar que este Roguelite es bastante diferente a otros porque cuenta con multijugador en línea, y funciona muy bien. Si bien el juego brilla por su gameplay, jugar solo puede llegar a hacerlo algo simple, pasar las misiones una y otra vez hasta hacerte fuerte, puede sonar sencillo, pero si todo esto se comparte con amigos puedes hacerte de una experiencia más agradable, sobre todo por qué el juego se presta a bromear mucho tanto por lo que pasa en pantalla (como morir muchas veces) como por los chistes de carne.
Otro lado positivo de esto es que al invitar a más amigos podrás recibir una increíble bonificación de dificultad y es abrumante, muy abrumante, el nivel de dificultad se dispara por los cielos y tiene sentido, son 4 jugadores, justo ese es el punto y se agradece pues son pocos los juegos que adaptan de manera automática la dificultad a la cantidad de jugadores.
Para esto Swapmeat cuenta con 3 modos: Individual, Pública y Privado, como dicen sus nombres en la pública podrás jugar con cualquier otro usuario que esté en el mismo estilo de partida así que aquí puedes aprovechar para socializar mientras que en privada es la opción para jugar únicamente con tus amigos, el límite es de hasta 4 jugadores y repetimos que está es una de las mejores opciones para disfrutar de este título.

En Swapmeat contamos con buen ambiente laboral
Por último, toca mencionar detalles como el apartado sonoro, el cual es de nuestro agrado mencionar que es excelente, Swapmeat cuenta con una buena cantidad de canciones completamente originales de distintos géneros, las cuales podrás escuchar en la pantalla de tu nave, por otra parte, la música dentro del Gameplay brilla por estar muy acorde a su humor, por ejemplo, cada que subas de nivel y tengas que elegir tu nueva habilidad comenzará a sonar una canción de rock and roll muy pegajosa.
Este tipo de detalles cómicos recuerda mucho a ese humor de caricatura donde los personajes se tomaban un momento de descanso para comer rompiendo la cuarta pared.

Por otra parte, en Swapmeat cosas como las animaciones tanto de enemigos y personajes que llegan a moverse a veces de maneras grotescas deformándose también aporta mucho a el estilo propio de Swapmeat, en este sentido es un gran punto positivo la forma en la que han creado una identidad bastante propia para este juego, es algo que nos encanta con su estilo artístico caricaturesco, aunque claro, que no tenga diseños “realistas” no significa que no haya problemas en su rendimiento.
Y es que nos toca mencionar un punto negativo, su optimización del juego deja mucho que desear, sabemos que actualmente está en un Early Access y que con el tiempo se irán agregando más cosas dentro del juego, así como también nuevas actualizaciones que irán puliendo todo en cuanto a gameplay y rendimiento.
Mientras, este rendimiento tiene mucho que mejorar, pudimos jugar Swapmeat en una Steam Deck, y es una gran opción para jugarlo, pues funciona correctamente en esta plataforma basada en Linux, pero a pesar de ser un juego que se ve “sencillo”, sufre mucho en su optimización.
A pesar de que bloqueamos los FPS a 30 y 720p el juego tenía caídas abrumadores hasta los 20 fps y llegando hasta los 15 fps, sobre todo en momentos finales donde hay una gran cantidad de enemigos con 4 jugadores, todo esto con los gráficos a lo mínimo que nos permiten sus configuraciones, claro que estamos hablando de una PC portátil y puede que ya se esté quedando atrás en cuanto a potencia.
Considerando que la Steam Deck puede correr juegos más pesados gráficamente, creemos que hay mucho espacio de mejora en la optimización. También probamos el juego en una PC de gama alta y aquí no hubo ningún problema, todo funcionaba correctamente en su mayoría.

Los de RRHH pidieron que vayas a verlos
En conclusión, Swapmeat es un gran juego, divertido, frenético, frustrante de a ratos en un buen sentido y con un gran potencial, pero que definitivamente necesita «cocinarse un poco más” en cuanto al rendimiento y señalamientos, sobre todo dentro de la nave, donde es algo difícil saber para qué funciona cada cosa a simple vista.
Eso sí, nuestra recomendación es que sí lo juegas, procura que sea con amigos, así la experiencia será más desafiante pero también más divertida.

Gracias a One More Game por el código de reseña de Swapmeat. Nuestras felicitaciones al chef.










